miércoles, 22 de abril de 2009

ESPECIAL SANT JORDI. Una colaboración entre Crónicas Oscuras y Jezz Burning.

El largo viaje estaba a punto de concluir. Un sol bajo, parcialmente escudado, nos brindó el preludio a lo que esperábamos que fuera un agradable recibimiento.
—Hubiera preferido que Jezz nos acompañara –comentó Val por enésima vez.
Asentí. Una falsa calma se había instalado a nuestro alrededor tras seis horas de vuelo.
—Tenía un par de compromisos, ya sabes, el libro y la rosa –respondí acariciando los mandos de control de nuestro pequeño jet—. Llamó esta mañana. Lycaon lo tiene todo preparado y nos están esperando.
Val se recostó aún más en su asiento de copiloto. Desde que habíamos equipado a mi pequeño, con el mismo tipo de cristal que, con orgullo, formaban los ventanales de la Mansión, Val y el resto de mis hermanas con ascendencia vampira podían desplazarse como el resto sin que el sol las afectara. Había ocasiones en las que Vik mostraba auténticos flashes de genialidad.
La líder de las Ejecutoras mostraba calma. Podría convencer a cualquiera. A cualquiera que no hubiera estado contestando a sus insistentes preguntas durante todo el trayecto.
Vestida completamente de negro, y con el cuero de sus botas y abrigo lustrado hasta adquirir vida propia, mostraba una imagen nada tranquilizadora.
—¿Qué sabes de ellos?
—He oído cosas. Sobre todo de Lycaon y Atrox. En mi antigua manada hablaban mucho sobre un antiguo enfrentamiento. No sé si creerlo todo. Del resto, sólo de Varulf, pero en círculos de los que se suponía que yo no tenía que saber nada.
Una de las cejas de Val consiguió que su frente se volviera completamente asimétrica.
—¿Faelli? –continuó dejando pasar el tema.
—Sabe algo de nuestra visita. No me preguntes ni cuánto ni cómo se ha enterado. Me ha dado algo de información, pero no mucha.
—Ilumíname.
—Lycaon es el alfa de la manada de Durango. Atrox, actual alfa de Londres aunque a algunos les pese, y él se enfrentaron hace tiempo. Al parecer, ahora mantienen una relación más relajada. Amarok es Cherokee y nagual. Faelli habla de él con mucho respeto. Pagó con creces una deuda que contrajo su padre con Atrox. Nos ha pedido que fuera de la Mansión tratemos de hablar de él lo menos posible. —Val comenzó a decir algo, pero debió pensarlo mejor, me limité a sonreír—. Varulf va por libre. Lionora se ha limitado a encogerse de hombros y a sonrojarse cuando le ha llegado el turno. Anpu también es nagual, pero de ascendencia egipcia. Es alfa de una manada nueva en California. De Koram no ha podido decirme nada, sólo que es el beta de Lycaon y que se encarga de los novatos.
—No es mucho.
—Nosotras no brillamos por nuestra confianza –me limité a contestar con un movimiento de hombros.
—¿Saben que vamos armadas?
—Sí, Jezz les ha avisado.
—¿Era necesario? –Val compuso un gesto de total disconformidad.
—Val, seis Licos, seis. En su terreno. Rodeados de su gente y su familia. Da igual las armas que llevemos. Estaríamos en inferioridad aunque llevásemos todo nuestro arsenal.
—Lo entiendo, pero no tiene que gustarme.
—Al parecer, Lycaon nos deja quedarnos con una. Sugerencia de Amarok –le indiqué virando levemente los mandos—. Varulf preferiría que no lleváramos nada.
—¿Nada?
—Nada de nada. Ya me entiendes –dije alzando las cejas con complicidad.
—Comprendo.
—Los demás no se han pronunciado.
La visión de aquella parte de la Sierra Madre Occidental nos robó el aliento. No podía evitar la llamada de la montaña. Una mano temblorosa se posó sobre la tela desteñida de mis vaqueros, era la mía. Daba igual la altitud a la que estuviera, necesitaba pisarla.
—Hemos llegado –comuniqué en voz baja a la vez que divisaba el helipuerto privado—. Nos recibirán a pie de pista.
Sin más dilación comencé con las maniobras de acercamiento y aterrizaje.
***
Entramos en el salón acompañadas de Lycaon, quien con mucha amabilidad nos ofrece asiento y un coctel. Los otros cinco licos nos miran, cada uno de ellos mostrando diferentes grados de interés.
La estancia está bien iluminada gracias a pequeños puntos de luz acertadamente colocados. Manon aparece y alzando una mano nos saluda brindándonos una sonrisa antes de volver a marcharse.

—Cuando queráis –ofrece Lycaon tomando asiento junto a sus congéneres.
Antes de empezar y mientras Val extrae la entrevista escrita, aprovecho para echarles un vistazo. El anfitrión, sentado recto sobre una silla espera pacientemente a que comience la batería de preguntas con una seguridad envidiable. Atrox, de pie y a su lado, nos mira sin mostrar ninguna emoción y con los brazos cruzados sobre el pecho. Amarok, sentado en el suelo y con la espalda apoyada en la parte baja del sofá, afila sus cuchillos mientras nos echa alguna fugaz mirada. Varulf, por el contrario nos mira fijamente, sentado indolente sobre el sofá y con el mando a distancia del televisor entre los dedos. Koram está de pie junto a la puerta y comenta algo con alguien que no podemos ver y Anpu, espera relajadamente sentado en un sillón con orejeras.
1. ¿Qué momento de los vividos recuerdas con una sonrisa en los labios?
—Bueno… —empieza Lycaon sabiendo que sus compañeros no romperán el silencio tan fácilmente—, quizá cuando conocí a mi esposa. Hay veces que lo recordamos juntos y nos reímos muchísimo. Verla allí, de pié, frente a mí, tan frágil y a la vez tan guerrera –ríe con ganas y sus ojos demuestran el amor que siente por ella—, me encanta revivir ese momento.
—Siempre te gustó que te dieran candela, ¿eh? Manon es perfecta para eso –añade Atrox en tono burlón—. Tiene a quien parecerse.
—Bueno, si vamos a eso puedo hablar sobre un par de momentos que he presenciado entre tú y Corliss.
—No creo que sea de la incumbencia de estas señoras –respondió Atrox—. Prosigan por favor.
Al escuchar la palabra “Señora” Val da un respingo y empalidece pero mantiene la boca cerrada. No puedo evitar apuntarme el tanto para futuros comentarios jocosos. A Joseph le va a encantar.
2. ¿Cuál ha sido tu mayor travesura de pequeño, o no tan pequeño?
—En cuestión de travesuras creo que Varulf es el más indicado –comenta Koram.
—Cierra el pico pimpollo. Estoy seguro que a estas hermosas damas les interesaría mucho más otro tipo de travesuras para las que tú aún no estás preparado.
—Anpu, quizá tú puedas explicar algo –pide Lycaon a su amigo.
—No tuve demasiado tiempo para travesuras infantiles –responde el interfecto. Al momento, Lycaon busca apoyo en Atrox.
—A mí no me mires.
Lycaon sin saber a quién recurrir pues Amarok no parece muy interesado en tomar partido en esta pregunta, prosigue:
—Bueno yo mismo podría contar alguna que otra protagonizada por Koram. Pero no creo que…
—Cierto, es mejor que no creas –ataja Koram.
—Quizá podríamos pasar a la siguiente pregunta.
Tal como Jezz nos advirtió, esta era una de esas preguntas de las que no iban a comentar nada. Quién podía culparles. Val opta por pasar a la siguiente.
3. ¿Qué hay en tu armario?
—¡Ropa! –contestan todos a la vez en un buen intento por sentir que participan activamente en la entrevista.
Está claro que esta es una pregunta en las que no tienen que verse involucrados demasiados intereses ni recuerdos.
4. Qué te gusta que lleve una mujer con la que tienes un encuentro...
—¿Qué tipo de encuentro? –pregunta el más joven.
—Koram, por Dios… —murmura Atrox mientras el resto de ellos ríe con ganas.
—¿Qué? –pregunta Koram sin saber a qué se refieren.
—Anpu, tienes que dejar que Koram salga un poco más, está claro que de otro modo no terminará de salir del cascarón –comenta Lycaon entre carcajadas.
—¡Ah, ese encuentro! –exclama Koram sonriendo y algo avergonzado.
—¿Qué tal nada? –sugiere Varulf.
—O lencería negra –comenta Atrox.
—Tampoco está mal –coincide el sueco alzando el pulgar.
4.1 Cuero o traje de noche...
—¡Cuero! –exclaman Lycaon, Atrox y el sueco a un tiempo con una sonrisa pícara.
—Traje de noche –comenta Anpu con el beneplácito del Cherokee.
4.2 Zapato plano o tacón de infarto...
—No hay nada como un buen tacón para unas buenas piernas bien torneadas –comenta Koram.
—Vaya, el pimpollo sabe de lo que habla.
Las risas estallan de nuevo entre el grupo de machos. Val y yo no podemos evitar unirnos.
5. ¿Cortejo o placaje?
—Cortejo –responde Amarok consiguiendo que sus compañeros cesen en sus carcajadas y lo miren extrañado—. ¿Algún problema? –pregunta éste sujetando el puñal por la hoja.
6. ¿Qué prefieres ponerte para dormir?
—Creo que hablo por todos al asegurar que preferimos no ponernos nada, eso no quita que nos dejemos lo que llevemos puesto si la ocasión lo requiere –explica el egipcio.
El resto asiente.
7. ¿Qué es lo que más te gusta hacer después de una noche de acción?
—Eso depende. Mis noches de acción ahora suelen ir acompañadas de mi esposa –explica Lycaon.
—¡Sí! Si no es así mi hija es capaz de meterse incluso en maleteros –recuerda Atrox con humor.
Lycaon le dedica una mirada furibunda pero sólo consigue arrancarle más carcajadas.
—Si la acción a la que se refieren es la que yo estoy pensando, a mí lo que me gusta es buscar un poco más de lo mismo –responde el sueco con una ceja arqueada y la sonrisa lobuna.
8. ¿Qué es lo que te relaja?
—Un paseo a caballo con Galilahi –responde el indio sin apartar los ojos del cuchillo.
—Una tarde tranquila con Corliss.
—Ayudar a Manon en el museo.
—Un poco de buena música a solas –confiesa el egipcio.
—Un copa con los novatos, pero sólo una, no les permito más –explica Koram.
En este punto, las miradas de todos concuerdan en la figura del lico rubio. Éste, impasible, pasa de sus compañeros y lanza el mando a distancia unos centímetros sobre su mano girándolo, jugando con él.
9. ¿Y lo que te altera?
—Los Infectados –concuerdan cinco de ellos.
—El Consejo –responde Varulf.
10. ¿Cuál es su principal debilidad?
Ninguno parece dispuesto a hablar. Todos se miran tratando de ver quién de ellos tendrá el valor suficiente para lanzar al aire la respuesta. De nuevo es el sueco quien habla después de encogerse de hombros.
—Está claro que para los Originales es su amuleto, por eso lo guardan celosamente.
La respuesta parece complacer a todos y se percibe cierta tranquilidad en el ambiente.
11. ¿Tienes algo que puedas considerar un tesoro?
—Mi esposa y mi hija –responde Lycaon sin dudar.
—Corliss, por supuesto –aclara Atrox.
—Galilahi es mi tesoro.
—La amistad de mis compañeros –responde Koram.
—Joder pimpollo, eso me ha llegado, en serio.
—Jódete, Varulf.
12. Medio de transporte preferido.
—Todos tenemos cierta querencia hacia motores provisto de ruedas –aclara Varulf.
—Yo sin duda prefiero mis pies, esos nunca fallan y no necesitan de carburante que ensucie el ambiente –afirma Amarok.
13. Agua, zumo, tequila, whisky, cerveza,... ¿qué prefieres?
—Agua –dicen Anpu y Amarok.
—Cerveza –comenta Atrox.
—Me sumo a eso –concede Koram.
—Cualquier cosa con alcohol –masculla el sueco.
—Un vino de buena crianza, sin duda –aclara Lycaon.
14. Una pregunta sin respuesta en tu vida.
Aquí todas las miradas confluyeron en Koram, exceptuando la del sueco que en silencio sonríe para sí, algo que no pasa desapercibido para nosotras.
—Saber de mis orígenes –confiesa el joven lico.
15. Defínete en tres palabras.
En este momento entra Manon portando unas cervezas que deja sobre la mesa.
—Sexo, sexo y sexo, del bueno –responde Varulf y de nuevo estallan las risas.
—¿Quiénes decíais que veníais a entrevistar? –pregunta la esposa de Lycaon.— Aquí no hay más que fantasmas.
Las carcajadas alcanzan un nivel mayor mientras la mujer vuelve a salir del salón. Val extiende una mano aceptando la cerveza que Lycaon le ofrece, yo opto por no tomar nada.
16. Algo positivo de ti, y algo negativo.
—Bueno, esa pregunta sí deberías hacérsela a Manon, ¿verdad, amor mío? –exclama—. Sé que está detrás de esa puerta. –Nos confiesa en susurros.
Efectivamente, tras la puerta se oyen risas femeninas.
—Y acompañada –comenta Anpu.
—Por supuesto, Corliss no podía dejar pasar este momento para después usarlo como moneda de cambio y obtener algún beneficio –comenta Atrox poniendo los ojos en blanco.
—¡Ha sido idea de Manon! –se oye la voz de Corliss tras la puerta.
—¡Hola amor mío! –exclama Galilahi entre risas y arrancando una sonrisa a Amarok.
17. ¿Cuáles son tus puntos fuertes en la lucha?
—Somos licos –dice Koram como si eso lo explicara todo—. Todos son puntos fuertes.
Observo detenidamente al lico, sin poder evitarlo una de mis cejas se eleva por voluntad propia.
—Pero cada uno tiene una disciplina que domina, por ejemplo en el caso de Amarok son los saltos, ¿no es así? –ofrece Lycaon.
—Así es.
18. ¿Qué da sentido a tu vida?
—¡Nosotras! –se oye claramente tras la puerta y entre risas.
Los machos se encogen de hombros y Varulf se muerde los labios para no volver a estallar en carcajadas.
19. Si volvieras a nacer... ¿qué te gustaría ser?
—Creo que si te digo un parajillo no vas a creerme –ríe el sueco.
—Humano –dice Koram.
—No digas idioteces pimpollo.
—¿Y tú qué coño sabes?
El sueco vuelve a encogerse de hombros y gira en el aire el mando de nuevo.
20. ¿Qué o quién ha marcado su vida?
—Creo que hablo por todos al decir que nuestro pasado –responde Atrox con solemnidad.
21. ¿Cuál es tu meta en la vida?
—¿Vivirla completa? –la respuesta es lanzada al ruedo y muchos de ellos asienten.
22. ¿Y tu mayor miedo?
—Vivimos un mundo donde los secretos, las conspiraciones y los asesinatos están a la orden del día y además está regido por una maldición, ¿vosotras qué creéis? –responde el egipcio sin mover ni un músculo.
Val y yo nos miramos por un instante. Quitando el tema de la maldición, el resto nos suena.
23. ¿A quién protegerías con tu propia vida?
—A mi familia –Lycaon, Atrox y Amarok, responden sin titubeos.
—Cualquiera de nosotros está dispuesto a luchar por aquello en lo que creemos hasta el último aliento –añade Varulf.
24. ¿Odias a alguien?
—Desde luego que sí –responde Varulf y sus ojos refulgen de un verde vibrante, aunque no explica a quien.
25. ¿Matarías por placer?
—Jamás –responden Lycaon, Amarok, Anpu y Koram.
—Mi bestia particular ya se encargó de eso tiempo atrás, así que ahora siempre llevo esto conmigo –explica Atrox mostrando el anillo.
—Jamás he matado por placer, solo hago lo que debo hacer –explica el sueco ante las miradas interrogantes de sus colegas.
26. ¿Qué llegarías a hacer por cumplir con tu venganza?
—Llegado el momento lo sabremos sin duda –responde Anpu misteriosamente.
El resto no dice nada, sólo parecen reflexionar sobre la aseveración del egipcio.
27. ¿Ayudarías a tu enemigo si ambos estáis siendo atacados por el mismo agresor?
—¡Jamás! –responden al unísono.
28. ¿Qué harías en tu último día de vida?
—Pasarlo con Manon y Citlalli.
—Pasarlo con mi familia –responde Atrox colocando una mano sobre el hombro de Lycaon.
—Disfrutar de los míos –responde el egipcio.
—Trataría de evitar el sufrimiento de Galilahi –responde Amarok con el semblante muy serio y la mirada perdida.
—Disfrutarlo intensamente –confiesa Koram.
—Pelear –asegura Varulf contundente.
29. Si tuvieras que elegir tu muerte... ¿Cómo morirías?
—Luchando.
—Sí, luchando.
—¿Hay alguna forma mejor?
30. Y si tuvieras que matar a la persona que mas quieres... ¿Cómo lo harías?
—Rápido y evitándole el sufrimiento –murmura el Cherokee.
El resto guarda un respetable silencio.
31. ¿Cuál es el sueño por el que estarías dispuesto a abandonarlo todo?
Varios están a punto de hablar, pero antes de que ni un sólo sonido salga de sus labios, Varulf se incorpora despegando la espalda del sofá. Nos mira intensamente.
—Nosotros jamás abandonamos nada por un sueño, luchamos por él.
Una hermosa frase sin duda y muy acertada para esos licántropos que, una vez finalizada la entrevista, nos acogieron en su mesa para tomar una cena ligera a la que se unieron Manon, Corliss y Galilahi.

9 comentarios:

Valnelia dijo...

La entrevista me ha encantado, la cerveza fresquita, como a mi me gusta, los machos de primera, que conste que solo me fije en los solteros... Ainssss, me voy a callar que voy a empezar a desvariar.

Ahora en serio, Val, centrate, la entrevista está genial, me ha gustado muchisimo, y no me canso de leerla, jejeje. ;)

Alexia Stark dijo...

Ha estado genial la entrevista, muchas gracias por hacerla y compartirla.

Un beso y feliç Sant Jordi ^^

lyss dijo...

Me encanta la entrevista, quedó genial!!!

Besukos ;)

Anónimo dijo...

Me ha encantado la entrevista... y todo...
Creo que merecería la pena estudiar periodismo tan solo por poder hacer una entrevista así a unos hombres como esos ¡jajajaja! Si he disfrutado leyéndola, no quiero ni pensar lo que sería estar entre todos ellos, haciendo las preguntas... que se me vayan antojando ¡jajaja!
Gracias, preciosa.

Ángeles Ibirika

Ester dijo...

¡Ha sido genial, Jezz! muy original y de paso, te sugiero que pienses en hacer un remix literario, como el que otra genial autora, que no se si seguis, J.R. Ward, ha hecho en su ultima novela de la Saga vampirica, La Hermandad de la Daga Negra, donde ha hecho una nueva historia con retazos de sus anteriores novelas y añadiendo como un "lo que no se vio" "Escenas eliminadas" y como no, una nueva entrega sobre la vida de todos sus personajes despues de... Estoy deseando que sea traducida al Español. Venga Jezz dinos que pensaras en ello, please... Gracias

DRV dijo...

Una sola palabra define este relato: DELICIOSO.

Lhyn dijo...

"Nosotros jamás abandonamos nada por un sueño, luchamos por él."

Creo que esta frase lo resume todo.
Ha sido un placer leer esta entrevista, espero que en breve haya otra, pero esta vez protagonizada por las féminas ^^

Muchos besetes, Ra!

Megan dijo...

guauuuu chica....que entrevista más morbosilla y refrescante a tus cachorros.

Se les ve que son del pelaje de la madre (jeje)

Un besote

McDolmar dijo...

Uissssss cuantos colmillos juntos XD!!!!

Un plato suculento, caliente y listo para ser catado... y, por supuesto, sopensando mu seriamente por cual empezar el primer "mordisco" ;-)

:-*
DOLORS