lunes, 12 de noviembre de 2018

Trazos del corazón

Ya sé que ayer falté a la entrada del domingo pero fue por una buena razón: valía la pena esperar un poco para así presentaros la antología que estará a vuestra disposición a partir del día 20 de noviembre en Amazon: TRAZOS DEL CORAZÓN.

Hace muchos años, concretamente en 2006 y más puntualmente el día que me citaron en la Editorial Terciopelo a razón de ganar el primer certamen, la que por entonces iba a ser mi editora me preguntó si tenía más historias, relatos o novelas escritas. Mi respuesta fue que sí, en realidad llevaba escribiendo como cinco o seis años antes. Enseguida me vi venir cómo iba a continuar la conversación y le comuniqué que no estaba interesada en publicarlas, al menos por el momento.

Y ese momento ha llegado. Evidentemente no están todos los que son, pero sí seis de ellos, el resto ya os irán llegando, quizá más adelante. Me hace especial ilusión pues están escritos en diferentes momentos de mi vida como autora, creo que puede verse muy claramente mi evolución como tal y, eso, no deja de ser bonito. En cualquier caso, espero que las disfrutéis muchísimo.

Os dejo con la sinopsis y la preciosa portada romántica con "un toquecillo goth grunge" como la define su creadora Joana Castro.

En Trazos del corazón encontrarás seis historias de amor: historias de leyendas, de misterios, de excarcelación, de deseos, de anhelos, de superación… Seis relatos muy distintos entre sí pero con un nexo común: el amor.
Ven a conocer a Rodrigo e Inés y un amor inconfeso, maldito y eterno; a Zucca y Nala, su tierna historia te conmoverá; a Juana y Gregory cumpliendo sus deseos más íntimos; a Gabrielle y John, quienes deberán vencer a los miedos y la maldad más terrible, la que anida en el interior de cada uno; a Carla y Alberto, y su ansiado reencuentro; y a Mina y Adrián, quienes buscarán una segunda oportunidad para ella, aunque les cueste la vida.


domingo, 4 de noviembre de 2018

Conectando, muy pronto a la venta

Hace la friolera de 6 años y pico, concretamente en febrero de 2012, os explicaba que había terminado de escribir lo que iba a ser la primera entrega de una trilogía: RNA 3.0 y que iba a ser publicada en 2013. Evidentemente no fue así. Entrar en detalles acerca de los porqués hoy día es un pérdida de tiempo, además creo que ya os di alguna pincelada en mi anterior entrada a este blog.

De lo que apenas he hablado nunca es de qué trata o en qué género se podría catalogar. Empezaré por deciros los títulos de los tres libros que la compondrán: Conectando, Online y Offline. Sí, así es, estamos hablando de unos libros donde la tecnología y las redes tienen muchísimo que ver aunque no se desarrollan en un futuro muy lejano. Está ambientada dentro de cincuenta años con datos estudiados y extraídos de revistas, informes y sitios tan profesionales como el Instituto Smithsonian. Es decir, que nada de lo que menciono en la trilogía es una invención de mi loco cerebro, sino que tiene muchísimas probabilidades de que se vaya haciendo realidad a medida que vayan pasando las décadas (si llegamos a verlo).

Lo que sí ha salido de estas neuronas descolocadas que rigen mi mente es la trama y sus personajes. Aunque como es habitual en mi se trata de una novela coral, os vais a encontrar con tres personajes principales: Noa, Jared y Sean. Una chica y dos chicos. Y digo chicos porque aunque el asunto que tratan los libros es muy adulto, digamos que la franja de edad de los protagonistas encaja más en el New Adult.

Aun no puedo adelantaros la fecha en la que lo publicaré, pero sí que os digo desde ya que será pronto y os informaré debidamente. Mientras tanto os dejo con la sinopsis:

«En la organizada vida de Noa Spencer un accidente en los aseos del Centro de Estudios del Sector Azul, verse obligada a pasar por la lectura mental de El Escáner o una visita a El Tubo de Technology Corporation suponen un pequeño caos. Pero si, además, todas esas circunstancias ocurren en la misma semana, involucran en ellas al enigmático Sean Engel, muestran similitudes con la muerte de otro alumno del Sector Amarillo, o ponen en peligro la vida de un compañero, se convierten en todo un huracán que amenaza terminar con ella y todo el que la rodea.
Y aunque Jared Stampton, su atractivo demonio personal, estará ahí para advertírselo, será incapaz de dar la espalda a lo que ella ve como una gran conspiración que podría poner en jaque a toda su generación»

domingo, 28 de octubre de 2018

Retomando buenas costumbres

Llevo como dos días pensando retomar el blog y dándole vueltas a qué decir. Y así continúo. Bueno, me he abierto paso a las entrañas de esta pequeña parcela cibernética pero sigo sin saber exactamente qué exponer. Quizá lo primero sería pedir perdón por tanto tiempo de silencio. Necesitaba distanciarme un poco de todo. No solo de este blog; de los libros, de todo el mundillo literario (evidentemente mi participación en redes sociales también bajó a mínimos).
¿Por qué?
Pues  por varios motivos: el primero y más importante, porque lo necesitaba.
Así, sin más. Digamos que nunca he llevado demasiado bien la presión y la única manera de evitar que estallase fue aflojar la válvula. Una válvula apretada por varias fuerzas: la editorial, el trabajo y yo misma. Aunque si esperabais explicaciones (y sé que así es porque muchos me habéis preguntado) os diré que ahora no me apetece entrar en detalles del pasado, dejémoslo en que este descanso me ha servido para poner en orden muchas ideas y sobre todo prioridades.
En cualquier caso aquí estoy de nuevo, dispuesta a retomar aquello que dejé hace más o menos seis años, cuando se publicó mi último libro (el que cerró la saga Lycos).
Pero (siempre hay un pero) que dejara de estar tan visible no significa que dejara de escribir. Y es que es imposible que un escritor abandone por completo las letras. Así que tengo varias noticias que daros.
La primera y creo que más importante es mi vuelta "al ruedo", esta vez de la mano de la autopublicación. ¿Y por qué alguien que publicaba con editorial se pasaría a esta otra opción? Pues porque, como habéis leído antes, una de las fuerzas que apretaba la válvula era esa. Y, ¡ojo!, con esto no quiero decir que me trataran mal, ni mucho menos, pero después de varios libros publicados, libros que habían sido éxitos y que todo el mundo disfrutaba y esperaba, decidir terminarlos fue como cerrar el grifo de unos ingresos asegurados (ya sabemos que no son hermanitas de la caridad). Me ofrecieron empezar otros pero con plazos de entrega y sabe Dios que eso no va conmigo. Bueno, eso entre otras cosas. Así que básicamente el motivo que me alienta a optar por esta otra vía es: la libertad que ofrece y que necesito para poder trabajar y ofrecer lo mejor de mi.
La segunda, y que se desprende de la primera: Tengo nuevas obras que mostraros. Como he apuntado antes: que me alejara de este mundillo no significa que dejara de escribir. Y, por supuesto, mi intención es continuar haciéndolo. A las dos obras inéditas que tengo, también puedo añadir los inicios de otras dos, que iré culminando a mi ritmo y sin tensiones, que es como creo que se deben hacer las cosas que queremos que salgan bien: con tesón pero con cariño.
Y tercero: empiezo en breve mi incursión en Amazon con la obra que nada tiene que ver con las que me dieron a conocer.
Hace mucho tiempo, años, concretamente el día que presenté la segunda entrega de los Lycos (El secreto de la noche), la que por entonces era mi editora, me dijo algo que desde entonces no me he quitado de la cabeza: tienes mucho talento y sé que eres capaz de escribir el género que quieras. Desde luego no me lo tomé como un piropo porque tengo la mala costumbre de retarme a mi misma continuamente. Así que esa frase que, probablemente fue dicha como un halago para templarme los nervios frente a una presentación importante (la hacía junto a Carme Chaparro), la tomé como eso: un reto. Y así empezó a fraguarse: La raza número 4.
No os voy a aburrir hablando de la obra pues creo recordar que ya hay entradas en el blog en las que lo hago (https://jezzburning.blogspot.com/2011/09/critica-de-la-raza-numero-4-en.html), solo os diré que gracias a la profesionalidad de Joana Castro del Cabo le he dado una nueva imagen. Y que pronto os informaré de más novedades que espero disfrutéis. De momento os dejo con la nueva portada es esta obra.
Gracias a todos/as por vuestra paciencia.

domingo, 26 de mayo de 2013

Loarre, nuestra Escocia en el Alto Aragón

Llevo mucho sin actualizar el blog. La última entrada que escribí fue dura y quizá esperaba tener algo lo suficientemente feliz que contar como para contrarrestrarla. Tal acontecimiento tuvo lugar el pasado fin de semana, del 17 al 19 de mayo, cuando acudí con toda mi familia al Fin de Semana Romántico de Loarre.
Siempre que acudo a algún evento literario, disfruto no solo de lo inherente de los actos, también lo hago reencontrando a grandes amigos/as. Pero además si todo esto se hace en un marco como es el Alto Aragón, es aún más maravilloso.
¿Qué decir de Loarre que no hayan dicho ya algunas de mis compañeras de letras en sus entradas blogueras? Creo que poco se puede añadir a no ser que incluya mis propias sensaciones.

Ya disfruté durante el camino, contemplando el cambiante paisaje al pasar de tierras catalanas a las aragonesas. Alguna que otra construcción sobre lejanas lomas llamaron mi atención aún sin saber nada sobre ellas. Recuerdo además que, una vez dejada atrás la ciudad de Huesca, los tres ocupantes del vehículo, mi marido, mi hijo y yo misma, comenzamos la incansable búsqueda del castillo del que tanto nos había hablado la organizadora del evento: María del Mar Giménez Cuello, primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Loarre y magnífica anfitriona. No obstante, no fue hasta que estuvimos convenientemente alojados en una preciosa y enorme casa rural, que pude gozar de su visión. Sólo puedo decir que verlo desde el pueblo, alzarse imponente e imperecedero sobre la piedra en la que termina la montaña, es sobrecogedor.


Con el avance de la tarde fueron llegando más invitados y asistentes al evento. Las risas, abrazos y besos llenaron de gozo nuestros corazones ávidos de darlos y recibirlos. A todos esto le sucedió la primera de las citas literarias que tuvo lugar en la luminosa sala de actos de la Casa Consistorial donde, además las integrantes del jurado tuvimos el enorme placer de entregar a Miguel Liesa, alcalde, algunos de nuestros libros dedicados a la villa para que formaran parte de su biblioteca pública. Después de tal acto fuimos conducidos hasta Santa Engracia, pueblo muy cercano a Loarre, donde nos agasajaron con una suculenta cena a base de ensalada variada y un delicioso cordero asado en Horno Árabe.

El sábado llegó la cita que, creo no equivocarme, casi todos esperábamos: la visita al castillo. Llegamos al Centro de Visitantes algo más tarde de lo convenido pues ya se sabe que mover a un grupo numeroso siempre trae retrasos. Aún así, Lorena Lucía Laguna, nos recibió con los brazos abiertos y su preciosa sonrisa.

Aunque el día amaneció nublado y nos acompañó la lluvia en numerosas ocasiones, no mermó ni un ápice nuestras ganas de conocer más sobre su historia. Pedro, el guía, hizo un gran trabajo. Durante dos horas nos acompañó por todas las estancias de tan magnánima construcción, ofreciéndonos explicaciones interesantes sobre la vida medieval, su arquitectura, anécdotas, etc., todo aderezado con humor inteligente. Si la contemplación del castillo desde el pueblo me pareció increíble, la visita no lo fue menos. Jamás imaginé lo grandioso que podía ser por dentro ni la cantidad de emociones que podía evocar.

El acto literario de la tarde lo llevamos a cabo en el mismo Centro de Visitantes, después de una magnífica comida con entrantes variados y pollo al chilindrón que lograron que más de uno (y de una) se chupara los dedos. Decir que las presentaciones de libros fueron amenas es quedarse corto. Además de conocer las buenísimas novedades literarias de varias compañeras, tuvieron lugar varios debates interesantes con la participación de los asistentes.

La noche, durante la cena de gala en la Hospedería de Loarre, nos trajo el fallo del Primer Premio de Novela Corta “Castillo de Loarre”. Cena a la que asistieron también las tres finalistas. Se abrieron las plicas, se entregaron premios tanto a la ganadora como al resto de las participantes y los miembros del jurado fuimos obsequiados con una preciosa placa que reproducía el hermoso castillo.

El domingo por la mañana nos esperaba una nueva excursión: la visita a los Mayos de Riglos, el castillo de Marcuello y la ermita de San Miguel. Si nunca habéis contemplado la planicie aragonesa desde el pre-pirineo, concretamente desde el mirador de las águilas, jamás os podréis hacer una idea de lo turbador que es darse cuenta de que no somos nada frente a la caprichosa belleza de la naturaleza. Allí, a vista de pájaro, no puedes menos que sentirte insignificante y caer en el completo asombro ante el portentoso paisaje que se abre frente a ti.

Creo que hablar sobre la despedida desmerecería en gran medida la intención de esta entrada, que no es otra que animaros a que acudáis el próximo año al Fin de Semana Romántico de Loarre. No os defraudará de ninguna de las maneras. Es imposible, pues el cariño de sus habitantes, la dedicación de los organizadores y la perfección absoluta de su entorno conseguirá deleitar vuestros sentidos y que olvidéis por completo la cruda realidad cotidiana.